A veces, no pensamos en las consecuencias de nuestros actos.
No pensamos en nada, solo en vivir lo que nos dice, la cabeza, el corazón o
cualquier otra cosa. Pero siempre pierdes algo, no te das cuenta. Al menos no
en el acto. Tantas veces dejamos escapar tantas cosas, que quizás hubieran sido
mejor o incluso peor que lo que decidimos. Pero la verdad es que nadie, tenemos
control sobre todo esto. La realidad, es que mil veces, hemos mirado atrás arrepentidos,
porque perdimos algo en el camino. Pero nadie tiene esa formula que nos hiciera
hacer todo perfecto, sin hacernos daño y sin hacer daño a nadie. Y si nunca
cometiéramos errores, ninguno seriamos quien somos, porque al igual que duele
haber tropezado con aquella piedra, nunca abríamos aprendido lo que es la vida.
Y nunca te puedes arrepentir de aquello que hiciste, por duro que fuera, si en
ello pusiste tus sentimientos sobre la mesa....
No hay comentarios:
Publicar un comentario