Ahora
si empecemos. Esta nuestra historia la q nos cambio la vida. Recuerdo aquella
muchacha de 17 años que empezó a estar cerca mía hablarme de cosas que a mi
solo me hacían reír, cuando creí que nunca más lo haría. Recuerdo los días
pensando en que se convertiría ella, sin darme cuenta estaba entrando dentro de
mí. Me supo torear de una forma especial. Cuando yo aun pensaba en otra, otra
que estaba destrozando mi vida. Aun recuerdo las horas muertas con ella
sonriendo sin más. Los meses posteriores podría describirlos con una sonrisa.
Risas, cariño, compresión. Primeras salidas importantes, todas guiadas por sus manos… Creo que ahora volvería
ahí para cambiarlo todo, para no a ver sido tan inocente pero también para
volverlo a sentir lo todo. Sentir otra vez lo que era la vida después de la
muerte. La quise sin quererla, forcé mis
sentimientos y a veces incluso los de ella. Sin darme cuenta que el amor estaba
llamando a mi puerta. Y que yo la puerta no la había cerrado. Le deje que
entrara hasta el fondo sin saber todo lo
que traería consigo. Ay ese amor… que bonito fue al principio. Cuando ella
disfrutaba de mi compañía sin mas y yo de la suya, sin juicios sin prejuicios.
Sentir ese amor ha sido una locura, la locura de mi vida, con tan solo 17 años
sentir el amor más grande y el fracaso en grandes dosis. Todo cambio y sé que
dentro de mi yo también lo note. Aquella tarde que lloraba en mis pies yo
sentía como su corazón se partía sin saber que esa ruptura se llevaría también
el mio sin piedad alguna. No podía verla llorar. Hubiera dado mi vida porque
aquellas lágrimas no se hubieran derramado sobre mí por llenarla de nuevo de
sonrisas. Todo cambio… las risas se volvieron
amarguras. Ya no había confianza y veía como otro me quitaba mi lugar. El odio crecía
dentro de mí. Mis peores pesadillas se hacían realidad. Quise creerla pero no
pude. Y al final la verdad y la crueldad llamo un día a mi puerta. Y volvió a
llorar a mis pies… pero esta vez para pedirme que no me fuera. Si me hubiera
ido, cuantas lágrimas hubiera ahorrado, cuanto dolor y cuanta felicidad habría
dejado en manos d otros. Vinieron los meses de perder toda aquella confianza... De llantos a
escondidas, de sentir que la mentira estaba a mi lado. Me hice fuerte y sobreviví.
Mi corazón ya estaba roto, ya no había nada que hacer. Cada momento de alegría
era una nueva duda y cada distancia era un sufrimiento. Y aun lo peor estaba por llegar. Otra vez me
tope con sus mentiras. Otra vez la tuve a mis pies llorando, otro trozo de mi
corazón se desplegó. Ya no. Ya no quedaba nada que solucionar el dolor ardía
dentro de mi, la desconfianza y los reproches se hicieron mucho mas grande que
mis días d vida junto a ella. Ya no recordaba lo que era la felicidad a su
lado. Había perdido lo que mas quería, en lo que mas confiaba, el dolor me
estaba matando. Mi vida se había ido con ella. Y lo tire todo por el desagüe.
Ay tonta de mi… Le di la razón para que se fuera de mi lado, le di el poder de
venganza, me partió en cachos… estaba destrozada, ahí sí que conocí el dolor,
dolor que no me dejo ni volver. Corrí, me aleje, me volví de piedra, borre los
recuerdos q me quedaban de ella. No podía recordarla la rabia me la quitaba de
mi. Pasaron los meses y un día me pare a pensar… Y me acorde de ese amor d esa
ilusión, ¡oh no! Volvemos a empezar... Pero esta vez jugué mis cartas, aposté y
espere como transcurría todo, la suerte estaba echada. Como toda partida llevo
su tiempo, por un momento pensé que perdería todo aquello que había ganado en aquellos
meses, pero no. Ahí estaba una vez mas llorando en mi pecho, rogando que
abriera las puertas. Pedí todo tipo de explicaciones y al final cedí. Le guiñe
un ojo al cielo y le dije esta vez no se ira. Y desde entonces han pasado casi
dos años, no ha tenido que venir llorando. Pero yo si he llorado a escondida,
pensando lo que hubiera sido mi vida si no hubiera vuelto. Al igual hoy no
habría historia que escribir, simplemente serian recuerdos de una vida pasada.
Hoy sigue en mi vida, o eso creo. Cada vez le siento mas lejos y me da miedo no
sentirla, sigo sintiendo casi lo mismo que el primer día pero ¿y ella? Quizás
en unos meses o años vuelva a coger estas páginas y pueda seguir escribiendo o
quizás venga a escribirle el final. Solo el destino podrá decidirlo por mí. Yo
hoy no me arrepiento de haber vivido esto, porque esta historia esta cargada de
sentimientos, de vivencias y esencias de vida. Hoy sé que esta es la historia
de mi vida, hasta el día de hoy. Y sé que siempre ira tatuada en mi piel y sobre
todo en mi corazón. Le doy las gracias a la vida por dejarme escribirla y quien
sabe si la posibilidad de seguir haciéndola o comenzar otra nueva. Esta es la
vida en estado puro y yo la he vivido gracias a una sola
persona.
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