Hoy noté tu ausencia. Una vez que se ha instalado un poco la calma, ante tanta tormenta. Noté que faltaba algo. Faltaba tus mensajes, mientras esperas que despierte. Me faltaron tus mil planes imposible. Me faltaron muchas cosas y fui consciente de lo queda por delante. Que tu hueco ahora mismo está vacío y que tengo que llenarlo de mí. Los despertares van a ser solitarios apartir de ahora, ya no escuchare ese ruido que haces al dormir, ni tu pelo espigado. Ya no tengo a quién decirle que tengo hambre cuando despierto. Pero lo triste es que diciendo esto significaría que tú ausencia esta dejándome hundida. Y que lo único que espero es que regreses... Pero no. He vuelto a leer tus últimas palabras y los últimos recuerdo contigo han aparecido. Y aunque tú ausencia sea enorme mayor es el dolor que me ha hecho retirarme.
Duele tener que irse cuando quieres a alguien, cuando has creado un enorme apego a una persona. Pero más duele verte hundido sin remedio en el fango.
Quizas, me reproches que no lo intente pero nunca dejé de intentarlo. "No he dejado de intentarlo porque creo en los milagros" Es una estrofa que definiria la relación para mi. Bueno definiría mis relaciones en general.
Me voy de las dos relaciones de la misma manera, rota. Pero el desgaste es distinto. Contigo me he sentido muy querida pero no ha sido suficiente, sé que me quieres, a tu manera pero sé que lo haces. Y que seguramente estás igual de rota que yo. Pero lo sabes al igual que yo que ya no es posible, tu misma quisiste dejarlo. Realmente yo no quise dejarlo,no me dejaste otra. Seguramente como tu dices yo tampoco te he dejado otra.
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